Sin memoria

La Liga Mexicana de Beisbol aprovechó el Juego de Estrellas para hacerle un homenaje al mejor relevista tricolor en Grandes Ligas, Joakim Soria, quien decidió retirarse y dedicarse a otras cosas. Soria, nativo de Monclova, Coahuila, jugó 14 campañas en MLB, con nueve diferentes equipos, tres de ellos de la Liga Nacional y el resto en el joven circuito, donde los Reales de Kansas City le dieron la oportunidad de debutar el 4 de abril de 2007, ante los Medias Rojas de Boston. 

Un reconocimiento muy merecido por su excelente trayectoria dentro y fuera del terreno de juego, pero llama la atención que la directiva de los Diablos Rojos del México, equipo que lo firmó, hasta ahora no le ha hecho nada.

Lo curioso del caso es que la organización escarlata lo presumía como uno de los tantos mexicanos que fueron firmados por ellos y que llegaron a la gran carpa. No descartamos que en las siguientes series que tiene Diablos como local, se le haga un reconocimiento a la trayectoria de Soria, quien se sometió en dos ocasiones a la operación Tommy John.

Estuvimos presentes en la Convención Invernal de Florida en diciembre de 2006, donde los Padres de San Diego no lo habían protegido en el roster de 40 jugadores y los Reales de Kansas City se lo llevaron en el draft de la Regla V.

Roberto Mansur, entonces directivo de los escarlatas, tenía la esperanza de que los frailes se los opcionaran para la campaña 2007, pero cuál fue su sorpresa al escuchar el nombre de Joakim cuando le tocó seleccionar a un jugador a la novena de Kansas City.

Soria jugó en el invierno con los Yaquis de Obregón, donde era pitcher abridor, mientras que con Diablos era relevista.

Curiosamente Kansas City se lo llevó el 7 de diciembre de 2006 y dos días después tiró un juego perfecto en Obregón con los Yaquis ante los Naranjeros de Hermosillo.

Dodgers fue el primer equipo que firmó a Joakim, pero al igual que San Diego, nunca le dieron la oportunidad de lanzar con el equipo grande.

Se pensaba que Roberto Osuna sería el sucesor de Soria en Grandes Ligas, en gran parte por sus exitosos primeros años, pero después vino el penoso incidente de violencia familiar cuando jugaba con los Astros de Houston, que le costó una suspensión por parte de la oficina del Comisionado y después de eso su carrera vino a la baja. En estos momentos busca nuevamente destacar y por ello aceptó un contrato en Japón.

Osuna también salió de la organización escarlata, incluso comenzó la campaña con ellos, antes de emigrar al Lejano Oriente. La política de los Diablos de dejar ir a cualquiera de sus jugadores sigue vigente.

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