Ajo y Agua

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No todo lo que brilla es oro

 

La Selección Mexicana cumplió el objetivo de acceder a los cuartos de final de la Copa Oro como líder del Grupo A, sin embargo, lo hizo sin convencer y con muchas dudas en cuanto a su funcionamiento. Es imposible negar que sufrió de más ante rivales de mucho menor calibre para superar la fase de grupos. Porque, aunque no siempre se tiene que golear, el dominio en la Concacaf siempre se debe hacer presente en la cancha. 

 

POR HUGO SÁNCHEZ

 

Lo que debía ser un camino no tan complicado, al menos en cuanto a su funcionamiento porque uno siempre debe cuidarse de entradas marrulleras por parte del rival, resultó ser uno lleno de pequeñas piedras que se han metido en el zapato y que ya comienzan a incomodar a cada paso que se da.

Como he dicho repetidas ocasiones, la Copa Oro no es un torneo que nos haga crecer como en la Copa América, y en el que tanto México como ahora Estados Unidos está obligado a disputar con sus mejores jugadores para que el espectáculo, porque insisto, sólo es un espectáculo, le deje millones de dólares a la Concacaf.

Deportivamente hay poco que rescatar y siempre hay lesiones que lamentar, como la que sufrió Hirving Lozano en el primer partido, frente a Trinidad y Tobado. 

La entrada violenta que recibió el delantero del Napoli le restó un poco de trascendencia al hecho de que la Selección Mexicana no pudo pasar del empate sin goles frente a Trinidad y Tobago. 

Después vino la goleada de 3-0 ante Guatemala, con buena actuación de Rogelio Funes Mori, quien firmó sus primeras dos anotaciones con la playera de México tras conseguir su naturalización y ser convocado por el también argentino Gerardo Martino.

Sin embargo, no podemos dejar de considerar que el triunfo fue ante un equipo improvisado, que días antes ni siquiera estaba considerado y al que la Concacaf llamó de emergencia luego de que de Curazao fue descartada debido a un brote de Covid-19. 

El mexicano Rafael Loredo, técnico de la Selección Sub-23 de Guatemala, hizo lo que se pudo en cuestión de días y el domingo dijo adiós al torneo, con el empate a un tanto contra Trinidad y Tobago. 

Ya en la última fecha de la fase de grupos, también el domingo, México logró imponerse con la mínima en el marcador ante El Salvador, pero para ello tuvo que esforzarse mucho más de la cuenta. Tanto, que por algunos momentos se vio encerrado en su propia área mientras el rival trataba de rescatar el empate. 

Sólo el defensor Luis Rodríguez, con remate fortuito, pudo aprovechar un error de los salvadoreños para anotar el único gol del encuentro, al minuto 26. 

El Salvador plantó cara con gran planteamiento defensivo. No hubo brillantes de juego en Jesús Corona ni efectividad en Orbelín Pineda ni en Funes Mori, ya que cada uno desperdició dos ocasiones de gol y eso afectó el desarrollo del partido. 

La desesperación de México fue evidente en la recta final, y si mantuvo la ventaja en el marcador fue, en parte, a la poca efectividad del rival.

En cuanto a individualidades, no cabe duda que la Selección Mexicana es superior a las del rival, como también lo es en técnica, calidad y talento. Sin embargo, cuando la estrategia no va de la mano, es muy difícil reflejar ese dominio sobre el terreno de juego y aún más en el marcador.

Los dos primeros años de Gerardo Martino al frente del combinado nacional contrarrestan mucho con el que está en curso. Y aunque muy seguramente México llegará a la final de la Copa Oro, las dudas que se han generado no son buenas de cara a las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022, camino en el que se sigue sin tener un estilo de juego y con un cuadro titular que aún no está definido o que al menos no ha tenido la continuidad que debiera tener a estas alturas.

Si Martino no tiene muchas variantes al ataque es porque así lo quiere al no convocar a Javier Hernández. 

Lo anterior también se debe a que en la Liga MX los delanteros mexicanos no han tenido, desde hace ya muchos años, las suficientes oportunidades para alcanzar su mejor nivel, casi siempre obstaculizados por extranjeros que llegan de paso. Pocos son los que realmente han contribuido al crecimiento del futbol mexicano. 

Ojalá que esta situación sea tomada en cuenta para que la historia no se repita en la Liga femenil, en la que esta temporada se autorizó el fichaje de jugadoras extranjeras. 

El fin de semana ya se anunciaron los primeros fichajes. Bienvenidas sean a nuestro futbol y a nuestro país. Tengo la ilusión de que triunfarán y con ello ayudarán a que el futbol femenil mexicano de ese gran paso al frente. 

También espero que los directivos sean prudentes y no comiencen a cerrarles las puertas a las jugadoras mexicanas, que tanto han luchado para que se les reconozca como profesionales. 

 

¡Que te lo digo yo!

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