Mi Perspectiva

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LOMA-TEÓFIMO

 

Vasiliy Lomachenko (14-1, 10 KOs) contra Teófimo López (15-0, 12 KOs). La electricidad está en el ambiente y escalará a su máximo voltaje tan pronto se lancen los primeros impactos, aderezados con una dosis de antipatía mutua que los López se encargaron de exaltar, convencidos de que conmocionarán al mundo con un triunfo que una minoría prevé, este sábado en Las Vegas.

“High-Tech” Lomachenko trajo aire fresco a una industria que seduce a millones de fans, ilusionados con algo novedoso. Que no se mal entienda si decimos que Terence Crawford, para algunos también el mejor libra por libra, carezca de brillo o que su estilo no aporte emociones, a razón de ser tan efectivo.

Lomachenko se convirtió en el nuevo fenómeno del boxeo para inspirar a su promotor, Bob Arum, a calificarlo como “el mejor de todos los tiempos”. Se comprende que Arum haya llevado su entusiasmo al tope, como cuando el hijo de uno se convierte en el primero de la clase.

El historial de Lomachenko como aficionado, con 396-1 y dos medallas de oro olímpicas, es portentoso; si bien perdió en su segunda pelea profesional al exhibir su falta de experiencia en el campo de paga contra el recio veterano Orlando Salido, quien lo metió a su terreno como alguna vez lo hiciera Roberto Durán con Sugar Ray Leonard para quitarle lo invicto, ulteriormente el ucraniano ha ofrecido desempeños deslumbrantes y ya acumula tres campeonatos del mundo en distintas divisiones.

Una encuesta de badlefthook.com sobre el posible ganador, tenía hasta la tarde del jueves a Vasiliy arriba por 1862 votos, contra 461 de López, el astro en proceso que será sometido a su primera prueba de ácido.

La eterna lucha entre la experiencia y la juventud volverá a darse. El mayor poder de puños y la ventaja en estatura de Teófimo, de 23 años, quien parece estar en su división natural y, por si fuera poco, también es hábil, plantearán un problema bastante difícil de resolver para un Lomachenko (32 años) que desde su guardia zurda se desplaza en el cuadrilátero con piernas capaces de girar en un instante y colocarlo en posición de no ofrecer blanco, para castigar al enemigo con fulgurantes combinaciones al cuerpo y a la cara.

Como se dice comúnmente, los bombazos estarán al por mayor. Se trata de un pleito de esos que catapultan al vencedor al estrellato definitivo y, aparte de que se jugarán los títulos de peso ligero del WBC (Franquicia), WBA, WBO e IBF (este último en poder de López), habrá mucho orgullo de por medio.

 

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