Las reglas y los reglazos

Las reglas y los reglazos

Dándole carne a los lobos

La NFL utilizó por primera vez la repetición televisiva para ayudar a los referees a juzgar mejor las jugadas en el año de 1985, de manera experimental en ocho partidos, para ya usarla de lleno en 1986. Aparentemente generó más problemas de los que resolvió; de modo que, la genial idea fue desechada.

Sin embargo, luego de hacerle varios ajustes, la tecnología fue retomada a partir de 1999 para perdurar hasta nuestros días. Esto quiere decir que en la NFL llevan 19 años haciendo uso de la repetición instantánea… y todavía se equivocan.

El VAR en nuestro país sólamente se ha utilizado en siete ocasiones: las últimas cinco fechas del torneo regular y en los cuartos de final (ida y vuelta) y los críticos furibundos exigen que funcione a la perfección, olvidando que el novedoso sistema está atravesando por una curva de aprendizaje.

No se trata de recurrir al clásico: “mal de muchos; consuelo de mensos”, pero justo sería recordar que cuando el VAR se estrenó a nivel internacional, en  2016, en el Mundial de Clubes y en la Copa Confederaciones, le llovieron críticas: “que era muy tardado”, “que era injusto”, “que no servía para nada”, “que es un desastre”, hasta que en el Mundial Rusia 2018 se pudieron observar sus bondades.

Al más puro estilo de “esta película ya la vi”, ha ocurrido lo mismo en cada uno de los países en que ha sido introducido y México, no ha sido la excepción.

La cuestión es que aplicar el VAR no es tan sencillo como parece, empezando por su reglamentación, la cual es casuística y cuenta con muchas limitantes y excepciones.

Para acabarla de amolar, muchos líderes de opinión ni siquiera se han tomado la molestia de leer la regla de juego para entender sus fundamentos y cómo funciona, externando su “docto” punto de vista acorde con su muy personal percepción de cómo es que se debería de proceder en cada una de las diversas situaciones “exigiendo su tequila y pidiendo su canción”.

Durante el fin de semana tuve ocasión de escuchar a muchos “conocedores” poner el grito en el cielo, porque no sabían que se podían revisar las jugadas previas a un gol o a un penal señalado, descalificando el procedimiento.

Bueno sería también reconocer que, aunque el procedimiento fue apegado a los lineamientos del VAR (en el Cruz Azul vs. Querétaro), la apreciación del árbitro dejó mucho qué desear… dándole carne a los lobos.

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