Las reglas y los reglazos

Las reglas y los reglazos

No debieras tratar de volver

La noticia se extendió como reguero de pólvora, Zinedine Zidane es el nuevo timonel merengue. Una vez que la eliminación de la Champions a manos (mejor dicho, a pies) del Ajax, convulsionó la casa blanca, se antojaba mandatorio el relevo en la Dirección Técnica.

El hecho de que el nombre de Hugo Sánchez haya sido barajado entre los candidatos a ocupar el banquillo madridista; así como, las críticas y mofas que esto provocó, sobre todo en México, dejó claro que somos un país de conquista, en donde el espíritu de: doña Marina, Malinalli, Malintzin o simplemente la Malinche, habita en el corazón de muchos de nuestros compatriotas.

A mí, me hubiera dado un enorme gusto que el pentapichichi hubiera tenido la oportunidad de dirigir a una escuadra de la envergadura del Real Madrid y mucho más gusto, que lograra hacer un gran papel; sin embargo, el alto mando merengue, se decantó por la ya legendaria figura de Zizú.

Después de nueve meses de abandonar el cargo y luego de un infortunado (en todos los sentidos) paso de Julen Lopetegui y el interinato de Santiago Solari en la Dirección Técnica, el entrenado franco-argelino regresa como el hijo prodigo a tratar de enderezar el barco.

La primera misión que tiene Zidane es poner en orden el desgastado vestidor merengue. Pero quizá, la más importante por su inmediatez y trascendencia, es asegurar la participación del Madrid en la próxima edición de la Champions. Para esto se requiere que en los once partidos que le quedan por disputar en la liga, logre quedar entre los cuatro primeros lugares, para así, tener uno de los puestos a los que España tiene derecho en la magna competencia. De no ser así, sería catastrófico.

Después, vendrá la restructuración del equipo. Las lenguas de doble filo afirman que regresó “pidiendo su tequila y exigiendo su canción” poniendo como condición la contratación de Kylian Mbapeé, hijo predilecto del París Saint Germain… soñar no cuesta nada.

También se dice que solicitó la permanencia de Isco y de Marcelo en el equipo; y que, al astro brasileño Neymar no lo quiere ver ni en pintura. Será el destino quien dirá.

Quizá Zinedine no se ha enterado de que “segundas partes nunca fueron buenas” o tal vez no ha escuchado esa vieja balada “Peces de ciudad” de la autoría de Joaquín Sabina, en donde se le puede oír decir: “… en Comala comprendí, que al lugar donde has sido feliz… no debieras tratar de volver”.

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