Destino cruel

En el boxeo, como en cualquier otro negocio, algo que no es atractivo para el público no puede subir de precio. ¿Por qué Óscar de la Hoya cobró 30 millones de dólares contra los 10 millones de verdes que obtuvo Bernard Hopkins pese a que éste era el campeón? Simplemente, Óscar era “el héroe de la película” y, además, el promotor.

Cuando JC Chávez perdió el cetro mundial superligero del WBC contra Óscar de la Hoya, el promotor Bob Arum convino en pagar sueldos de nueve millones de dólares a cada uno, pero dijo que le daría 100 mil más al gran campeón mexicano, en honor a su grandeza.

Mike Tyson había perdido por KOT contra Evander Holyfield en 1996; sin embargo, obtuvo 30 millones (US) contra el mismo rival en la tristemente célebre revancha del año siguiente, por la sencilla razón de que “Iron Mike” era el atractivo principal.  

Esto viene a tema porque Terence Crawford, no obstante ser considerado entre los primeros libra por libra del planeta, tiene poca acción y sus sueldos han sido “tipo estándar”, es decir, comunes, y no se ve que su situación pueda mejorar, peor aún ahora que demandó a su ex promotor Bob Arum. 

Crawford, monarca mundial welter de la WBO, tiene un récord de 38-0, 29 noqueados, y anteriormente tuvo un reinado invicto unificado en superligero.

Al no poder involucrarse en combates caros, Terence pretende adjudicarse 10 millones de la divisa verde en su querella judicial contra el zorro Bob, quien es abogado egresado de Harvard y él mismo ha dicho que mantiene su mente activa y lúcida gracias a su costumbre de fumar lo que nosotros conocemos como “yerba”. Crawford demandó a Arum por usar “términos racistas” contra él, enfadado porque Bob comentó que con lo que ha perdido en sus promociones con Crawford, “pudo haberse comprado otra casa en Beverly Hills”.

Sean Nam, de BoxingScene.com, publicó palabras que Tim Smith, vicepresidente de comunicaciones de Premier Boxing Champions, hizo al podcast de PBC, al preguntarle por qué no se ha concregado concretó un pleito unificatorio entre Crawford y Errol Spence (monarca welter WBC/IBF), quien es promovido por PBC.

Según Smith, no hay dinero suficiente para satisfacer las altas bolsas de ambos. En síntesis, Smith indicó que la raíz del problema radica en las exorbitadas demandas financieras de Crawford, que simplemente no concuerdan con su valor real.

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